Laringectomías

Por diversas causas fundamentalmente tumorales, la laringe puede ser extirpada total o parcialmente. Se denomina laringectomía total a la extirpación de la laringe y los tejidos que la rodean, abocando la tráquea al exterior para asegurar el paso del aire. La laringectomía parcial consiste en la extirpación incompleta de la laringe, permitiendo el paso del aire por vías naturales en mayor o menor grado. En ambos casos se suelen comunicar la tráquea con el exterior para permitir la entrada de aire en las vías respiratorias.

Esta comunicación, traqueotomía, y su orificio externo (traqueostoma) se localiza en la parte baja y anterior de cuello.

En ciertos casos el diagnostico, se practica además de la laringectomía una disección radical del cuello. Esta consiste en la extirpación quirúrgica de los ganglios linfáticos y otras estructuras de esta zona, lo cual puede causar limitaciones en su movimiento.

Los pacientes laringectomizados parcialmente, en un tiempo relativamente corto tras la intervención, pueden hablar ocluyendo el orificio traqueal.

Los pacientes con laringectomía total, al carecer de laringe, no les será posible hablar de forma habitual tras la intervención. Los primeros días tendrán que escribir para comunicarse, sin embargo existen varios métodos para conseguir hablar de nuevo.

Dado que los pulmones no pueden expeler aire hacia la boca los laringectomizados deben aprender un nuevo método para hablar. El paciente es enseñado a tomar aire en su boca y forzarlo hacia el esófago cerrando con la lengua contra el techo del paladar. Cuando el aire es expulsado por medio de eructos, produce la vibración de las paredes del esófago y de la faringe, produciendo un sonido de tono que es la voz de los laringectomizados. Entonces el paciente articula este sonido grave con la lengua, dientes y paladar, como lo hacía al hablar normalmente.

El tratamiento consiste en una rehabilitación logopédica para en enseñar al paciente a utilizar la voz erigmofónica para poder comunicarse.